Salud integral y la calidad de vida

Tal como plantea la Organización Mundial de la Salud (OMS) la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Desde esta óptica nos parece fundamental fortalecer las estrategias de salud preventiva, que mejoran la calidad de vida y son más costo-efectivas en términos del uso de recursos públicos. Para ello es indispensable que el sistema de salud pública funcione mejor y opere en coordinación con las diferentes organizaciones locales para trabajar de forma articulada con las comunidades. Asimismo, consideramos central incorporar perspectivas de género y diversidades en el abordaje de la salud integral.

Ampliar y fortalecer los servicios de atención primaria en salud que se brinda en los EBAIS, incorporando atención en nutrición y psicología.

Fomentar la participación ciudadana en sus respectivas áreas de salud, sensibilizando a las comunidades sobre el papel e importancia de las Juntas de Salud, para que las decisiones que se tomen estén basadas en las necesidades específicas de la población y exista una saludable rotación en la integración de las Juntas.

Incorporar mecanismos ágiles de evaluación por parte de las y los pacientes, para mejorar la atención médica recibida.

Promover el manejo preventivo de la salud, con iniciativas que fomenten estilos de vida saludables, y fortalezcan el tejido social comunitario, incentivando la implementación de alternativas recreativas (Clubes de Juego, Cine-foros), charlas formativas de temas clave y espacios comunitarios de salud mental, en coordinación con  EBAIS, Comités de Deporte y Recreación, Municipios y Concejos de Distrito.

Fortalecer la transparencia y controles de los procesos de licitación y compra de suministros y medicamentos.

Fortalecer el acceso a exámenes y acompañamiento para el manejo de la menopausia, en el nivel primario.

Promover la justicia menstrual, impulsando la aprobación del proyecto 22.421, para facilitar el acceso a productos higiénicos menstruales y fortalecer la capacitación y sensibilización social sobre el tema.  

Fomentar la incorporación de PrEP y PEP para poblaciones en mayor riesgo de infección de VIH.

Fortalecer la atención y acompañamiento de personas viviendo con VIH, y corregir la ausencia de tipificación de la discriminación por condición serológica como delito.